August Strindberg y su "Pequeño catecismo para la clase baja". El desconocido activismo del dramaturgo sueco.






August Strindberg, Estocolmo 1849-1912, considerado como uno de los escritores más importantes de Suecia y reconocido internacionalmente como dramaturgo, tuvo una personalidad esquizofrénica que, a menudo, le hacía sentirse perseguido. Debido a sus vitriólicas ideas expresadas de forma un tanto panfletaria en el "Pequeño catecismo para la clase baja" fue seguido por mucha gente perteneciente a la clase obrera. Hoy probablemente sería también un activista que con sus proclamas en defensa de los menesterosos utilizaría las redes sociales y los medios de comunicación para  hacerse oír. A su entierro en una primavera de hace más de 100 años acudieron 60.000 personas.



 "Me siento mejor porque he leído a Strindberg... No lo he leído por casualidad sino por apretarme contra su pecho...¡Esa furia, esas páginas conseguidas a fuerza de puñetazos!" dijo  Kafka  del "Pequeño catecismo para la clase baja".

Me compré esta obra que Strindberg no llego a terminar en el restaurante Sésamo, en el barrio judío de Hervás, donde su dueño además de dar de comer excelentemente  ha montado una pequeña librería.  Curiosamente ese texto excesivo, delirante  y que a menudo cae en simplificaciones  sectarias resulta en ocasiones bastante actual y podría servir de libro de consulta para algunos de los políticos de  extrema izquierda que acaban de aparecer con motivo de las elecciones europeas.  Su misoginia, sus comentarios sobre las mujeres y el matrimonio, "(el escritor se casó tres  veces y esas experiencias no debieron dejarle muy buen recuerdo a juzgar por las diatribas con que se refiere a esa institución y a sus protagonistas femeninas) es la parte de "Pequeño catecismo para la clase baja" que más ha envejecido.  Hoy en día más que escándalo provoca risa y su animadversión al sexo opuesto es aún más sorprendente si pensamos que por aquella época ya  Ibsen  había publicado su famosa obra "Casa de muñecas" considerada precursora de los movimientos feministas . 
Pero en todo exceso  hay algo de verdad y así ocurre con esta obra desproporcionada que resulta amena. Su reivindicación de Rousseau, que podría ser inspirador, entre otros, de los movimientos hippies y ecologistas, su ataque a los engaños del capital y su visión del desamparo al que se ven abocadas las clases desfavorecidas siguen teniendo vigencia en el mundo de hoy.



Grupo de obreros en el siglo XIX


Citas de Strindberg sobre las verdades, presuntamente inconmovibles, de la sociedad moderna.



" Si la clase baja (y la clase media) supiese lo que es la sociedad y lo que es la clase alta...
Los de abajo lo intuyen a veces, cuando se despiertan de su modorra, pero pronto pierden la visión cegados por ventajas económicas y olvidan que hay otras presiones procedentes de arriba que mantienen a los de abajo  en cadenas invisibles"

"¿Es aconsejable la revolución?
Depende de sus perspectivas de triunfo.

"La clase alta objeta que cada miembro de la clase baja tiene la libertad de <por medio de su trabajo> elevarse a la  alta ¡Esto es mentira! La forma más corriente de llegar a ser la clase alta es el robo más o menos legal."

"Qué es política interior"
La vigilancia de la clase alta de sus intereses frente a la clase baja.

¿Qué le debe uno a su patria?
¡Nada!



http://es.wikipedia.org/wiki/August_Strindberg
http://quienquiereserescritor.blogspot.com.es/2011/05/cultura-y-clases-sociales-primavera.html

Comentarios

  1. Es curioso: tan clarividente para unas cosas y tan retrógrado para otras.

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    1. Las personas estamos llenas de contradicciones pero volviendo más detenidamente al libro " Pequeño catecismo para la clase baja" he visto que incluso en el tema del feminismo fue a veces clarividente y muchas de las cosas que el propuso son una realidad ahora en países civilizados.
      Gracias por tu comentario.

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  2. hola, cómo estas? no tendrías el texto en formato digital? me gustaría leerlo y no lo encuentro (al menos no a un precio que pueda pagar). gracias,

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